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Tradiciones

Alcalá la Real es una ciudad dinámica y preocupada por la cultura y el ocio. Un municipio que ha sabido mantener sus tradiciones ligadas a la actividad agro ganadera y a las fiestas religiosas, pero también ampliarlas y adaptarse a los nuevos tiempos.

La Semana Santa y Etnosur (http://www.etnosur.com/), son citas festivas indispensables. En la primera, se aúnan la fe con la algarabía popular plasmada en sus pasos escenificados o pregonados. En la segunda, se fomenta el carácter multicultural a través de un festival en el que la música, no lo es todo: conferencias, talleres, exposiciones, sabores y artesanía conforman una programación donde la tolerancia y la solidaridad son las protagonistas. Logrando que el mes de Julio en Alcalá sea de lo más variado.

En la candelaria, el 2 de febrero, se procesiona a la Virgen de las Mercedes a la que se le ofrece pichones disfrazados al antojo popular y tartas de merengue que luego se reparten entre los asistentes; el 18 de marzo se celebra la noche de las lumbres y tambores donde se encienden hogueras frente a las hornacinas dedicadas a San José; y el 23 de junio, la fiesta de san juan con la quema de la bruja.

En verano la fiesta medieval  que se celebra en la Fortaleza de la Mota te transportará a otro tiempo.

La semana santa de Alcalá la Real está llena de matices y originalidad. La ciudad es cuna de los imagineros Pablo de Rojas y Martínez Montañés, maestros de la escuela andaluza, aunque ninguna de sus obras está en su ciudad de origen.

Los pasos son de dos tipos: los mímicos, pregonados o representados, y los de andas. Los pasos mímicos son una fusión de dos tradiciones distintas: los autos sacramentales o misterios (piezas de teatro religioso) y los ingenios (representaciones religiosas festivas de pasajes bíblicos de la vida, pasión y muerte de Cristo).

Estas representaciones tenían como objetivo divulgar la doctrina católica. Tradicionalmente, en Alcalá la Real los pregoneros enlutados desarrollan un papel importante en las mismas, voceando una composición mezcla de poesía y prosa, con entonación y musicalidad peculiares, sirviendo las diversas calles y plazas de la villa como escenario.

Además podrá disfrutar de un paisaje sin igual, con vistas a la Fortaleza de la Mota y rodeado por olivos centenarios.

La cocina de Alcalá está muy ligada a sus tradiciones y fiestas. Destacan la repostería de tortas y roscos de manteca, los productos de matanza: el lomo en aceite, salchichón y los quesos de cabra.

Los platos más conocidos son los que se hacen con motivo de los encuentros con amigos y familiares, los guisos, y en los que se degustan el arroz caldoso, la secretaria, o los jarretes, con buen vino y cerveza del lugar.

Alcalá es un lugar perfecto para descubrir buenos productos locales y su modo de elaboración. Disfruta su aceite realizando oleoturismo en sus almazaras y molinos, Enoturismo visitando sus bodegas, disfrutando sus caldos y conociendo los privilegios que esta ciudad tuvo con respecto a sus vinos en la antigüedad. Sus quesos y embutidos o también su cerveza tradicional no te dejarán indiferente.